Rejuva . Damos una segunda vida a los espacios industriales

Protecciones industriales

Pilonas y bolardos de seguridad

Un bolardo es un poste vertical firme que actúa como barrera y contesta por escrito a una pregunta que, si no, contesta cada conductor por su cuenta: hasta dónde puedo llegar. Se instalan en edificios industriales, vías peatonales y aparcamientos.

Fila de bolardos amarillos protegiendo la fachada de una nave junto a un vial

Principales tipos

  • Bolardos de seguridad

    Impiden el paso de vehículos y protegen zonas de riesgo como columnas, racks u otros puntos delicados. Los hay fijos y retráctiles, en distintos materiales según el impacto previsible.

  • Bolardos de alta visibilidad

    Protegen puntos críticos y además se ven: la altura y el color amarillo los hacen utilizables en zonas mal iluminadas, donde ser visto importa más que lo que el poste podría resistir.

Para qué se usan

Son una medida eficaz para evitar colisiones, impedir la entrada de vehículos no autorizados y mantener a los peatones lejos de las zonas que requieren más atención. En la práctica hacen tres cosas distintas.

  • Proteger a las personas: en un espacio industrial hay operarios que trabajan junto al tráfico de vehículos, y el bolardo es lo que mantiene esa distancia cuando nadie está mirando.
  • Proteger los bienes: crean una barrera física que impide que un vehículo llegue a la maquinaria o al material que hay detrás.
  • Controlar el tráfico: hay áreas que deben quedar restringidas al paso de vehículos no autorizados, como los muelles de carga y determinadas zonas de almacenamiento, y el bolardo es la forma más simple de delimitarlas.
Bolardos y barrera baja protegiendo una pared y una puerta de acceso

Cómo se instalan

El bolardo se empotra en el suelo o se atornilla, y la diferencia importa: el empotrado resiste mejor un impacto fuerte y es el único montaje posible en los bolardos de seguridad propiamente dichos, mientras que el atornillado se instala en menos tiempo y se puede cambiar de sitio.

No siempre se puede elegir. Donde pasan canalizaciones de gas, electricidad o comunicaciones, la profundidad que exige el empotrado puede provocar una avería, así que lo primero que se comprueba es qué hay debajo del pavimento.

Qué pedirle a un bolardo

Que esté certificado, y que se pueda ver el ensayo y sus condiciones, que es una pregunta razonable para cualquier proveedor y también para nosotros. Que sea duradero en el entorno concreto en el que va, sobre todo si está a la intemperie. Y que se vea, porque la mayoría de los golpes que evita son los que nunca llegan a producirse.

Se usan en almacenes industriales, hospitales, comercios y aparcamientos, y son igual de útiles para proteger estanterías industriales, que es donde más se agradece que el poste esté antes que el montante.

¿Tiene un proyecto en mente?

Describa qué hay que hacer en la nave y volvemos con un planteamiento, el especialista que lo ejecutaría y un presupuesto con el que pueda trabajar.