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Estanterías metálicas industriales

Estanterías para naves industriales y almacenes

Elegir estantería para una nave industrial no empieza por el catálogo, sino por lo que el edificio y la operación imponen: qué carga hay que sostener, con qué carretilla se va a trabajar, cuántas referencias se mantienen y qué normativa tiene que cumplir la instalación. Esta página recorre esos requisitos y adónde conduce cada uno.

Estanterías metálicas industriales instaladas en una nave de gran altura

Qué se le exige a una estantería industrial

Son las características que distinguen una instalación industrial de una estantería de almacén corriente, y conviene comprobarlas antes de comparar precios.

  • Robustez y resistencia

    Construcción en materiales duraderos y de alta resistencia, como acero galvanizado, dimensionada para las cargas pesadas que va a soportar en servicio y no solo en catálogo.

  • Capacidad de carga declarada

    La instalación se calcula para una carga concreta por nivel y por módulo, y esa cifra tiene que quedar documentada y señalizada, porque es la referencia frente a la que se revisará después.

  • Versatilidad de configuración

    La estructura debe admitir cambios de altura y de distribución conforme cambien los formatos, en lugar de obligar a sustituirla cuando cambia el surtido.

  • Sistemas de organización

    Separadores, divisores, bandejas o cajones que permiten que un mismo módulo sirva a formatos distintos sin que ninguno quede mal apoyado.

  • Acceso y visibilidad

    La disposición tiene que permitir llegar al producto y verlo, que es la mitad del tiempo de una preparación de pedidos.

  • Protección y cumplimiento

    Protectores de bastidor y de esquina donde circula la carretilla, y conformidad con las normas de seguridad aplicables a este tipo de instalación.

De la necesidad al sistema

Todos los sistemas se sitúan en algún punto del mismo equilibrio entre selectividad, es decir poder llegar a cualquier palet en cualquier momento, y densidad, es decir cuántos palets caben en la misma superficie. Nada de lo que se gana en una dirección es gratis en la otra.

Dónde debería situarse depende de la relación entre referencias y palets. Muchas referencias con pocos palets de cada una empujan hacia la selectividad; pocas referencias con muchos palets, hacia la densidad. La mayoría de las naves reales necesitan las dos cosas, en zonas distintas del mismo edificio.

  • Muchas referencias con acceso frecuente: estantería convencional para palets.
  • Pocas referencias en gran volumen, sin orden de salida: drive-in o push-back.
  • Pocas referencias en gran volumen, pero con caducidad o lote: drive-through o dinámicas por gravedad.
  • Preparación de pedidos por unidades: estanterías de picking de carga manual.
  • Cargas largas o voluminosas: estanterías cantilever.
  • Material enrollable: estanterías para bobinas.

Esto lo decide en última instancia una visita a la nave, porque mide su número real de referencias, su perfil de palet y hasta dónde llegan sus carretillas en lugar de estimarlo.

Antes de comprar, medir

Una elección equivocada se paga dos veces: una al comprar el acero, y después cada día que la distribución obliga a recorridos de más, a doble manipulación y a golpes evitables. Por eso el proyecto empieza con la toma de datos en la nave y la recomendación de producto sale de ahí, y no al revés.

Rejuva no está ligada a un fabricante, de modo que el sistema propuesto es el que señala la visita. El proyecto incluye además el montaje y las demás actuaciones que un cambio de distribución arrastra, como la señalización del suelo, la iluminación y la protección donde cambia el tráfico.

Una estantería no solo se compra: hay que montarla conforme al diseño, revisarla mientras está en servicio, repararla cuando recibe un golpe y desmontarla o trasladarla cuando cambia la operativa.

¿Tiene un proyecto en mente?

Describa qué hay que hacer en la nave y volvemos con un planteamiento, el especialista que lo ejecutaría y un presupuesto con el que pueda trabajar.